Calidez
Hace que las personas se sientan bienvenidas y escuchadas desde el primer momento.

Perfil de personalidad
Donde estoy yo, nadie se queda fuera
El anfitrión hace que cualquier sitio se sienta como casa. Atento, sociable y organizado, une a las personas y se asegura de que nadie se quede sin su plato ni sin su conversación.
Por el equipo editorial de la Escuela Eneatipos · Revisado el · Cómo elaboramos los contenidos
Extravertido y cercano, práctico y apegado a las costumbres, muy amable y pendiente de los demás, y además responsable, organizado y cumplidor.
En una comida familiar, el anfitrión está pendiente de que a nadie le falte pan, presenta al recién llegado y saca un tema de conversación en cuanto se hace un silencio incómodo. Disfruta reuniendo a la gente y cuidando de que todos estén a gusto. Para él, una buena relación se construye con presencia, detalles y tiempo compartido.
Lee el ambiente nada más cruzar la puerta. Nota enseguida si alguien está triste, si hay tensión entre dos personas o si un invitado se siente fuera de lugar, y hace algo para arreglarlo. Le encanta sentirse útil y que los demás lo valoren: un «gracias, sin ti esto no habría salido» le alegra el día entero.
Planifica las celebraciones, recuerda los cumpleaños de todo el mundo y respeta las tradiciones que dan sentido a la familia o al grupo. Prefiere lo conocido y lo probado, y se siente cómodo cuando hay normas claras de convivencia. Responsable y ordenado, le importa mucho hacer lo correcto y comportarse como se espera de él.
La necesidad de aprobación es su flanco débil. Puede tomarse muy a pecho las críticas, sentirse herido cuando su esfuerzo no se reconoce o preocuparse en exceso por el qué dirán. A veces cuida tanto a los demás que se olvida de sí mismo, o intenta resolver problemas ajenos que nadie le ha pedido resolver. Quererse sin esperar el aplauso es lo que vuelve libre su generosidad.
La mejor mesa es la que tiene un sitio reservado también para ti.
Hace que las personas se sientan bienvenidas y escuchadas desde el primer momento.
Coordina celebraciones, reuniones y planes de grupo con una eficacia admirable.
Está presente en los momentos importantes y no abandona a quien quiere cuando las cosas se complican.
Detecta el malestar ajeno y sabe qué hacer para aliviarlo con gestos concretos.
Cumple con sus obligaciones familiares, laborales y sociales sin necesidad de que se las recuerden.
Crea comunidad allá donde va: en el trabajo, en el barrio o en el grupo de padres del colegio.
Si su esfuerzo pasa desapercibido, puede sentirse dolido o poco valorado.
Le preocupa mucho la opinión de los demás y puede actuar más por imagen que por convicción.
A veces se mete en asuntos ajenos con buena intención, pero sin que se lo hayan pedido.
Las discusiones le afectan mucho y puede ceder para mantener la armonía.
Le cuesta aceptar formas de vida o comportamientos que se salen de lo que considera correcto.
La comida de Navidad de la oficina, la bienvenida a los nuevos, el mensaje a quien está de baja: casi siempre hay un anfitrión detrás. Se encuentra a gusto en trabajos de trato con personas, donde pueda ayudar, coordinar y crear buen ambiente, y todavía más en equipos colaborativos, con funciones claras y jefes que reconocen el esfuerzo. Le desgastan los ambientes fríos, muy competitivos o con conflictos constantes. Le conviene aprender a recibir críticas sin tomárselas como algo personal y a no cargar con tareas ajenas por no saber decir que no.
El aniversario, la cena de los viernes, los pequeños rituales que nadie más recuerda: el anfitrión enamorado los cuida todos. Es entregado, cariñoso y muy atento, le gusta planificar momentos especiales y quiere construir una vida en común con raíces sólidas. Valora mucho la fidelidad y el compromiso. Necesita sentirse querido y valorado de forma explícita. Le toca aprender a no buscar en la pareja la confirmación constante de su valía y a hablar de los problemas sin miedo a romper la armonía.
Si existe un grupo de mensajes con sus amigos, lo más probable es que lo creara él. Organiza las quedadas, se acuerda de felicitar a todos y está pendiente de quien lo está pasando mal; es el pegamento de su pandilla. Tiene muchos amigos y los cuida con esmero. Le duele mucho cuando alguno no le corresponde o se olvida de él, aunque no siempre lo diga en voz alta.
Su casa está llena de celebraciones, tradiciones y comidas en familia, y sus hijos crecen sintiéndose arropados. Protector, cálido y muy implicado, les enseña educación, respeto y la importancia de cuidar a los demás. Donde puede tropezar es en preocuparse demasiado por lo que piensen otros padres o en no dejar a sus hijos ser diferentes. En su familia de origen, suele ser quien organiza las reuniones familiares y mantiene unido al clan.
Los eneatipos con los que más encaja este perfil. El eneagrama va más allá de la conducta: explica la motivación que hay detrás.
Vive las relaciones como un intercambio de cariño, y para él el agradecimiento es una prueba de que su esfuerzo importa. Aprender a valorarse sin depender del aplauso le da mucha libertad.
A las que combinan trato con personas, organización y ayuda: docencia, sanidad, recursos humanos, hostelería, turismo o atención al cliente. Brilla en ambientes colaborativos.
Cariñosa, detallista, fiel y muy implicada en construir un hogar. Necesita sentirse valorado de forma explícita y le ayuda una pareja que exprese su afecto con palabras y gestos.
Se corresponde de forma aproximada, porque ambos describen a alguien sociable, práctico, empático y organizado. La diferencia está en que este test se basa en los cinco grandes rasgos y mide también tu estabilidad emocional.
El estrategaPiensa diez pasos antes de dar el primero
El pensadorCada respuesta abre una pregunta mejor
El líderSi nadie da el paso, lo doy yo
El inventor¿Y si lo hacemos al revés?
El visionarioVe lo que podría ser y trabaja para lograrlo
El soñadorUn mundo interior tan grande como su corazón
El inspiradorSaca lo mejor de cada persona que conoce
El catalizadorDonde llega, algo empieza a moverse
El custodioLo que prometo, lo cumplo
El artesanoEntender cómo funciona, y luego mejorarlo
El organizadorSi hay que hacerlo, se hace bien y ya
El audazLa vida se aprende en el terreno
El protectorCuidar a los míos es mi forma de querer
El estetaVivir despacio y con los sentidos abiertos
El espontáneoHoy es un buen día para disfrutar