Creatividad desbordante
Genera ideas nuevas con una facilidad asombrosa y encuentra soluciones donde otros solo ven callejones sin salida.

Perfil de personalidad
¿Y si lo hacemos al revés?
El inventor tiene una idea nueva cada diez minutos y la defiende con una gracia que desarma. Rápido, ingenioso y con alergia a la rutina, disfruta poniendo patas arriba lo que todos daban por sentado.
Por el equipo editorial de la Escuela Eneatipos · Revisado el · Cómo elaboramos los contenidos
Mucha energía, mucha imaginación y poca paciencia para la rutina: es extravertido, muy abierto a la novedad, poco preocupado por agradar (le tira más la lógica que el consenso) y flexible con los planes.
«Vale, pero ¿y si...?». Esa suele ser la respuesta del inventor cuando le explicas cómo se hace algo. Le encanta darle la vuelta a las cosas, buscar el atajo que nadie ha probado y cuestionar lo establecido solo para ver qué pasa. Su cabeza es una fábrica de ocurrencias y, aunque no todas sean buenas, entre ellas suele haber alguna genial.
En una sobremesa, convierte una anécdota en una discusión apasionante sobre ética, tecnología o el futuro de la humanidad. Es extravertido y muy hablador, aunque la charla ligera le interesa mucho menos que un intercambio de ideas con chispa. Es capaz de defender una postura que ni siquiera comparte solo por el placer de debatir. A algunos esto les divierte y a otros les saca de quicio.
Arrancar, montar el prototipo, convencer a los demás: ahí su energía es enorme. El problema llega cuando hay que mantener, porque el papeleo, los detalles y las tareas repetitivas le apagan. Así que a menudo deja tras de sí un reguero de proyectos empezados y un par de éxitos sonados que compensan todo lo demás.
Detrás del bromista y del provocador hay alguien muy perspicaz para leer situaciones y personas, aunque no siempre use esa capacidad para empatizar. Puede herir con un comentario ingenioso sin darse cuenta. Con los años aprende a usar su agudeza para construir y no solo para ganar discusiones, y se convierte en un compañero de aventuras inigualable.
Una idea brillante empieza en un chispazo, pero solo cambia algo cuando alguien se queda a terminarla.
Genera ideas nuevas con una facilidad asombrosa y encuentra soluciones donde otros solo ven callejones sin salida.
Piensa sobre la marcha, improvisa con soltura y tiene respuesta para casi todo.
Cuando una idea le apasiona, consigue que los demás se suban al carro.
Los cambios no le asustan; al contrario, le estimulan. Se mueve bien en la incertidumbre.
Detecta incoherencias y puntos débiles en cualquier argumento, incluido el suyo cuando se lo propone.
Su humor inteligente aligera los momentos tensos y hace que trabajar con él sea divertido.
Pierde el interés cuando pasa la novedad, y los proyectos se quedan a medio camino.
Su gusto por el debate puede agotar a los demás y crear conflictos innecesarios.
Le aburren los pasos pequeños y eso le lleva a errores que podría haber evitado.
Una broma o una crítica brillante puede doler más de lo que imagina.
Abre tantos frentes a la vez que su energía se reparte demasiado y ninguno avanza del todo.
Una sesión de lluvia de ideas o el lanzamiento de un producto nuevo son su terreno. El inventor necesita variedad, retos y libertad para experimentar, y brilla en cualquier puesto donde haya que convencer o improvisar. Se apaga en tareas repetitivas y en entornos muy jerárquicos donde se premia la obediencia. Funciona mejor si cuenta a su lado con alguien organizado que se ocupe de los detalles y le ayude a aterrizar sus ocurrencias.
Divertido, espontáneo y con un plan sorpresa siempre en la recámara, el inventor necesita una pareja que le estimule intelectualmente, que le rete y que no se tome demasiado en serio cada discusión. Se aburre con la rutina, así que procura mantener viva la relación con novedades. Su tarea pendiente es la constancia en los pequeños gestos diarios y aprender a escuchar sin rebatir, sobre todo cuando su pareja le habla de cómo se siente.
El viaje improvisado, la escapada a un sitio raro o el juego de mesa que nadie conocía suelen ser idea suya. Tiene muchos amigos, de ambientes muy distintos, y le encanta presentarlos entre sí y generar planes. A veces desaparece una temporada absorbido por un proyecto, pero vuelve con mil historias. Sus mejores amistades son las que soportan bien sus pullas y saben devolvérselas.
Los domingos de un inventor con hijos acaban convertidos en aventuras. Como padre o madre es divertido y original, y los anima a pensar por sí mismos y a cuestionarlo todo. Le cuesta más mantener rutinas y normas estables, que los niños necesitan, así que le viene bien un acuerdo claro con su pareja. De pequeño, suele ser ese crío que pregunta sin parar, desmonta los juguetes y negocia cada norma como un abogado.
Los eneatipos con los que más encaja este perfil. El eneagrama va más allá de la conducta: explica la motivación que hay detrás.
Es una persona creativa, ingeniosa y extravertida, que disfruta debatiendo y buscando formas nuevas de hacer las cosas. Tiene mucha energía para empezar proyectos, aunque le cuesta más terminarlos.
Para él el debate es una forma de pensar en voz alta y de poner a prueba las ideas. No suele ser algo personal, aunque a veces los demás lo vivan así.
En los que tienen variedad, creatividad y libertad: emprendimiento, comunicación, innovación o publicidad. Le cuestan los puestos rutinarios y muy controlados.
Sí, y a menudo es una combinación muy productiva. Un perfil organizador o estratega puede ayudarle a aterrizar ideas, mientras él aporta frescura y visión.
El estrategaPiensa diez pasos antes de dar el primero
El pensadorCada respuesta abre una pregunta mejor
El líderSi nadie da el paso, lo doy yo
El visionarioVe lo que podría ser y trabaja para lograrlo
El soñadorUn mundo interior tan grande como su corazón
El inspiradorSaca lo mejor de cada persona que conoce
El catalizadorDonde llega, algo empieza a moverse
El custodioLo que prometo, lo cumplo
El artesanoEntender cómo funciona, y luego mejorarlo
El organizadorSi hay que hacerlo, se hace bien y ya
El audazLa vida se aprende en el terreno
El protectorCuidar a los míos es mi forma de querer
El estetaVivir despacio y con los sentidos abiertos
El anfitriónDonde estoy yo, nadie se queda fuera
El espontáneoHoy es un buen día para disfrutar