Ir al contenido
El eneagrama · 8 min de lectura

El eneagrama según Óscar Ichazo

Resentimiento, adulación, vanidad, melancolía: los nombres que hoy se dan a las fijaciones de cada tipo vienen de Óscar Ichazo, el punto de partida del eneagrama de la personalidad. Fue quien colocó sobre el símbolo nueve fijaciones del ego, nueve pasiones, sus virtudes y sus ideas santas, dentro de un sistema más amplio que llamó protoanálisis y que enseñó en su escuela Arica. Su enfoque era espiritual y de escuela, ajeno a la psicología clínica, y casi todo lo que vino después partió de sus esquemas.

Por el equipo editorial de la Escuela Eneatipos · Revisado el · Cómo elaboramos los contenidos

Un buscador boliviano entre los Andes y Nueva York

Óscar Ichazo (1931-2020) nació en Bolivia y pasó buena parte de su juventud entre Bolivia, Perú y Chile. Desde muy joven se interesó por la mística, las artes marciales, el chamanismo andino y las tradiciones espirituales de Oriente, y él mismo atribuía su formación a varios maestros y escuelas con los que habría estado en contacto en sus viajes. Muchas de esas afirmaciones son difíciles de comprobar, y conviene leerlas como parte del relato de su escuela más que como datos históricos cerrados.

A finales de los años sesenta empezó a enseñar en Santiago de Chile un método propio de desarrollo humano. En 1970 dirigió un largo entrenamiento en la ciudad de Arica, en el norte del país, y al año siguiente trasladó su actividad a Nueva York, donde fundó el Instituto Arica. Allí y en otros centros enseñó durante décadas un programa que combinaba ejercicios físicos, meditación, trabajo con la energía y estudio teórico. Murió en 2020 en Hawái.

Aunque para el gran público su nombre aparece casi siempre asociado al eneagrama, para él los nueve tipos eran solo una pieza de algo mucho mayor. Quien no tenga presente esa diferencia le leerá mal. Si quieres situarlo junto a las demás escuelas, lo tienes en los distintos tipos de eneagrama.

El entrenamiento de Arica

El episodio que conecta a Ichazo con la historia del eneagrama moderno es el entrenamiento de Arica. Durante varios meses, un grupo de personas llegadas sobre todo de Estados Unidos, junto a algunos chilenos, convivió en esa ciudad siguiendo un programa intensivo de prácticas y enseñanzas. Entre los asistentes estaba el psiquiatra Claudio Naranjo, que después tendría un papel decisivo en la difusión del sistema.

Allí nadie hablaba de tests ni de teoría de la personalidad: el eneagrama de los tipos se presentaba como un mapa para el trabajo interior. Cada participante debía reconocer su fijación y trabajar con ella dentro de un proceso que incluía el cuerpo, la respiración, la meditación y la vida en grupo.

Varios de aquellos alumnos regresaron a California y empezaron a compartir lo aprendido. Naranjo, en particular, lo reelaboró en grupos de Berkeley y lo dotó de un lenguaje psicológico. A partir de ahí el sistema empezó a circular fuera del entorno de Ichazo, y con el tiempo dio lugar a casi todas las corrientes que conocemos hoy. Puedes ver esa transformación en el eneagrama según Claudio Naranjo.

Publicidad

Qué es el protoanálisis

Ichazo llamó protoanálisis a su teoría del ser humano. Parte de que la persona nace en contacto con su esencia, pero en los primeros años de vida, por la presión del entorno y la necesidad de sobrevivir, desarrolla un ego que se superpone a ella. Ese ego tampoco es un error moral: es una estructura de supervivencia que con el tiempo se vuelve rígida y limita la conciencia.

El protoanálisis pretende describir con precisión cómo se organiza ese ego para poder disolverlo. Para ello Ichazo utilizó el símbolo del eneagrama, que había conocido a través de la tradición de Gurdjieff, como plantilla para ordenar distintas dimensiones de la experiencia humana. Cada una de esas aplicaciones del símbolo recibía el nombre de eneagón.

Así, había eneagones para las fijaciones mentales, para las pasiones emocionales, para las virtudes, para las ideas santas y para otros aspectos que su escuela desarrolló después. Superponiéndolos se obtenía una imagen completa de cada tipo: qué ve mal, qué siente de más, qué pierde y qué puede recuperar.

Conviene no confundirlo con una psicoterapia en el sentido clínico. Ichazo lo concebía como una ciencia del despertar, emparentada con las tradiciones místicas, aunque formulada con un vocabulario propio y bastante técnico.

Las fijaciones del ego

El concepto más característico de Ichazo es el de fijación. Para él, cada tipo se define ante todo por una distorsión de la mente: una idea fija sobre uno mismo y sobre el mundo que filtra toda la experiencia y se repite de forma automática. De ahí la expresión «fijación del ego», que su escuela usaba para referirse al tipo.

Las fijaciones que se atribuyen a la formulación de Ichazo, y que Naranjo recogió después, suelen nombrarse así:

  • 1, resentimiento.
  • 2, adulación.
  • 3, vanidad.
  • 4, melancolía.
  • 5, tacañería.
  • 6, cobardía.
  • 7, planificación.
  • 8, venganza.
  • 9, indolencia.

Las traducciones varían según la fuente, y algunos autores prefieren otros términos, pero la lógica es la misma: cada fijación es una manera de pensar que justifica y alimenta el sufrimiento del tipo. El 1 piensa desde el resentimiento porque nada está como debería; el 7 planifica sin parar para no quedarse a solas con el dolor; el 9 se adormece para no entrar en conflicto.

Esta insistencia en lo mental distingue a Ichazo de otros autores. Para él, la raíz del ego está en una forma de conocer equivocada, así que el trabajo pasa en gran medida por recuperar una visión clara de la realidad.

Las pasiones y las virtudes

Junto a las fijaciones, Ichazo situó en el símbolo nueve pasiones, que corresponden al plano emocional del ego. La lista toma como base los siete pecados capitales de la tradición cristiana y añade el miedo y la vanidad, o en algunas versiones el engaño, para completar los nueve puntos:

  • 1 ira · 2 orgullo · 3 vanidad o engaño · 4 envidia · 5 avaricia · 6 miedo · 7 gula · 8 lujuria · 9 pereza.

La pasión es la emoción de base que tiñe la vida de cada tipo cuando funciona en automático. Más que un vicio en sentido moral, es una reacción emocional desproporcionada que nace de haber perdido el contacto con algo esencial.

A cada pasión le corresponde una virtud, que aparece de forma natural cuando la pasión deja de mandar, sin necesidad de conquistarla a pulso: serenidad, humildad, veracidad, ecuanimidad, desapego, valor, sobriedad, inocencia y acción, en el orden de los tipos del 1 al 9. Este emparejamiento entre pasión y virtud es probablemente la herencia de Ichazo que más ha perdurado en todas las escuelas.

Publicidad

Ideas santas: la verdad que cada fijación deforma

El tercer gran elemento del sistema son las ideas santas. Si la virtud es lo que se recupera en el plano emocional, la idea santa es lo que se recupera en el plano mental: una percepción objetiva de la realidad que la fijación ha deformado.

Para Ichazo, cada fijación es la caricatura de una idea santa. El tipo 1, por ejemplo, conserva una intuición de perfección, pero la convierte en exigencia y resentimiento porque deja de ver que la realidad ya es perfecta tal como es. El tipo 9 conserva una intuición de amor y unidad, pero la vive como adormecimiento y fusión.

Esta dimensión es la más espiritual del sistema y la que menos se ha mantenido en el eneagrama popular. Autores posteriores, como A. H. Almaas y Sandra Maitri, la recuperaron y la desarrollaron con detalle, como explicamos en el eneagrama según Sandra Maitri.

Un ejemplo: el tipo 4 visto desde Ichazo

Para ver cómo encajan las piezas, toma el eneatipo 4. En el plano mental, su fijación es la melancolía: una mirada que vuelve una y otra vez a lo que falta, a lo que se perdió, a lo que otros tienen y él no. En el plano emocional, su pasión es la envidia, que convierte esa carencia en un anhelo constante.

Desde el protoanálisis, animar al 4 a sentirse mejor sirve de poco. Lo que se busca es que vea con claridad que su fijación es una forma de interpretar la realidad y que la realidad misma es otra cosa. Cuando esa mirada se afloja, aparece la ecuanimidad, la virtud del tipo, y la idea santa correspondiente, que se asocia con la percepción de que nada esencial está separado de su origen.

El ejemplo muestra el estilo de Ichazo: muy esquemático, muy preciso y orientado a la transformación de la conciencia más que a la descripción de conductas.

Ichazo y el eneagrama que vino después

La relación de Ichazo con el desarrollo posterior del eneagrama fue tensa. Él consideraba que sus enseñanzas formaban un todo y que sacarlas de su contexto para convertirlas en una tipología psicológica era empobrecerlas. Se mostró crítico con varios de los autores que popularizaron el sistema y su instituto llegó incluso a acudir a los tribunales en Estados Unidos para defender la autoría de ciertos materiales, sin conseguir que se le diera la razón.

Al mismo tiempo, casi todo el vocabulario básico del eneagrama de la personalidad procede de él: las fijaciones, las pasiones, las virtudes, las ideas santas y la idea de los instintos como base de la conducta. Naranjo los desarrolló como psicología, la tradición narrativa los convirtió en testimonios, Riso y Hudson en niveles de desarrollo y Chestnut en un estudio detallado de los subtipos.

Aunque mucha gente no haya oído hablar de él, cualquier persona que haya leído sobre su eneagrama está usando en parte conceptos que Ichazo formuló.

Publicidad

El fundador incómodo: méritos y lagunas de Ichazo

Sin su esquema no existiría el eneagrama de la personalidad tal como lo conocemos: fue Ichazo quien unió el símbolo de la tradición de Gurdjieff con una teoría de los tipos. Y la distinción entre fijación, pasión, virtud e idea santa sigue siendo uno de los marcos más claros para pensar cómo funciona cada tipo.

Hay otra cara. Sus explicaciones sobre de dónde procedían sus conocimientos no se pueden verificar con facilidad, y eso ha alimentado debates sobre la historia del sistema. Su obra escrita, además, es escasa y técnica, y buena parte de su enseñanza se transmitió de forma oral dentro de su escuela, lo que limita el acceso a ella.

Para el lector actual, lo más útil de Ichazo es la idea de que el tipo es un hábito de la mente y del corazón que puede aflojarse, y no una identidad que haya que defender. Esa idea atraviesa luego todas las escuelas, desde la más espiritual hasta la más práctica.

De la fijación a la idea santa, paso a paso

No hace falta seguir el programa de Arica para sacar partido a la mirada de Ichazo. Puedes aplicarla así:

  1. Identifica tu tipo. Empieza por el test de eneagrama y contrasta el resultado con las descripciones de cada eneatipo.
  2. Distingue tu fijación de tu pasión. Observa qué pensamiento se repite cuando te alteras y qué emoción lo acompaña. Son dos caras del mismo circuito.
  3. Busca la idea santa de tu tipo. Pregúntate qué verdad sobre la realidad estás olvidando cuando tu fijación toma el mando.
  4. Practica la atención. La meditación y la observación del cuerpo ayudan a ver el ego en acción sin identificarte con él.
  5. Amplía con otros autores. Las obras de Naranjo y de los autores posteriores aportan el desarrollo psicológico que en Ichazo está solo esbozado. Tienes una selección en los mejores libros de eneagrama.

Leído así, Ichazo deja de ser un nombre en la historia del eneagrama y se convierte en una invitación a mirar el propio carácter con más distancia y más claridad.

Preguntas frecuentes

¿Óscar Ichazo inventó el eneagrama?

No inventó el símbolo, que se conoce en Occidente a través de Gurdjieff, pero sí fue quien le asoció los nueve tipos con sus fijaciones, pasiones, virtudes e ideas santas. En ese sentido se le considera el creador del eneagrama de la personalidad.

¿Qué es el protoanálisis de Ichazo?

Es su teoría sobre cómo se forma el ego y cómo puede disolverse. Utiliza el símbolo del eneagrama para ordenar distintas dimensiones de la experiencia, como las fijaciones mentales y las pasiones, con el objetivo de recuperar la conexión con la esencia.

¿Qué es una fijación en el eneagrama?

Es la distorsión mental característica de cada tipo: una forma repetitiva de interpretar la realidad que justifica su pasión emocional. Ichazo la consideraba el núcleo del ego, y de ahí que hablara de los tipos como fijaciones.

¿Qué relación tuvo Ichazo con Claudio Naranjo?

Naranjo fue uno de los asistentes al entrenamiento que Ichazo dirigió en Arica en 1970. Allí aprendió el sistema y después lo reelaboró como psicología de los caracteres, lo que dio lugar a la difusión masiva del eneagrama.

¿Cuál es tu eneatipo?

Haz el test y descubre tu tipo, tu ala y tu instinto dominante.

Hacer el test
¿Y qué personalidad tienes?Haz el test de los cinco grandes: 120 preguntas, tus 30 facetas y tu perfil entre 16, con informe ilustrado.Hacer el test de personalidad
Escuela Eneatipos · curso onlineAprende el eneagrama a fondoMira por dentro la escuela de eneatipos.es: lecciones que puedes escuchar, PDF, preguntas en cada lección, tests y diploma verificable.Ver el curso de eneagrama online